Suena a canción de Shakira, pero literal, desde que no estás más por acá mi querida Hannhi, hay muchas más moscas en la casa. Y moscos también.
Sé era tú noble tarea encargarte del control de plagas del hogar. A ti, a diferencia de mi, no te daban miedo los bichos. Supongo que de ahora en adelante, habrá cada vez más pequeñas cosas que, así como ésta de las moscas, harán notar tu ausencia. El odioso orden que ha tenido mi cajón de los calcetines – donde te gustaba hacer tu cama para dormir- en esta última semana es un claro ejemplo de ello.
Y es que a veces se nos olvida que la vida se construye con las pequeñas historias que suceden día a día… y que la amistad se estrecha en el titipuchal de pequeños momentos que se comparten juntos. Tú me enseñaste eso…